La autoestima sexual es la forma en que te valoras a ti misma/o en todo lo relacionado con tu cuerpo, tu deseo y tu manera de vivir la intimidad. No tiene que ver con “encajar en un ideal”, sino con sentirte a gusto bajo tu propia piel.
Vivimos en una sociedad que nos enseña a observarnos desde la crítica 😣: peso, forma del cuerpo, rendimiento, comparación… Pero pocas veces nos enseñan a conectarnos desde el placer, el respeto y el disfrute. Y ahí comienza la herida en la autoestima sexual.
Es la relación que tienes con:
• Tu cuerpo desnudo
• Tu deseo y tu manera de sentir placer
• Tu capacidad de expresar lo que te gusta y lo que no
• Tu sensación de merecimiento del placer
Cuando tu autoestima sexual es sana, vives tu sexualidad con más libertad, conexión y disfrute.
Cuando es baja, aparece la vergüenza, el bloqueo, la comparación y el miedo a “no ser suficiente”.
Quizá te identifiques con alguna:
• Evitas verte desnuda/o o apagar la luz al tener relaciones
• Te cuesta pedir lo que necesitas o poner límites
• Sientes culpa o vergüenza al sentir deseo
• Comparas tu cuerpo o tu forma de disfrutar con otras personas
Estas señales no significan que “tengas un problema”, sino que mereces sanar tu relación contigo y con tu cuerpo.
Aquí tienes tres pasos prácticos para empezar hoy:
La manera en que te hablas afecta directamente a tu autoestima sexual. Sustituye el juicio por curiosidad:
En vez de: “Mi cuerpo no es bonito”, prueba con: “Estoy aprendiendo a mirar mi cuerpo con más cariño”.
No puedes amarte si no te conoces.
No puedes disfrutar si no sabes qué te gusta.
Dedica tiempo a explorarte sin objetivos — solo para sentir.
Una herramienta muy útil para esto es mi curso Mapa https://estudiodesex.com/courses/el-mapa-del-placer/del Placer, donde te guío paso a paso para descubrir tus zonas erógenas, ritmos, gustos y lo que NO te funciona.
Porque conocerte es un acto de amor propio y de autoestima sexual.
Explora tu cuerpo sin objetivo. Tócalo, siente su textura, temperatura y respuesta.
Un ejercicio: mírate al espejo 2 minutos al día y nombra en voz alta 3 cosas que valoras de ti (físicas o no).
La culpa es el mayor freno de la autoestima sexual. Muchas personas no disfrutan porque sienten que no “deberían” o no “se lo han ganado”. Pero el placer no se justifica: se siente.
Recuérdate cada día:
“Merezco disfrutar sin prisa, sin culpa y sin compararme”.
Si quieres acompañamiento para recuperarlo y conectar con tu deseo de forma amorosa, mi programa Cita con el Deseo puede ser un gran inicio 🤍
La autoestima sexual no se construye en un día, sino con pequeñas decisiones de amor propio repetidas en el tiempo.
Tu cuerpo no necesita ser perfecto para ser deseable.
Necesita que lo habites.