Es una frase que escucho cada semana en consulta: “mi pareja no quiere hablar de sexo y no sé qué le gusta”.
Detrás de ese silencio no suele haber desinterés, sino miedo, vergüenza, culpa, inseguridad, o una educación sexual que enseñó que el deseo “no se dice, se intuye”.
Hablar de sexo cuesta porque nos expone.
Pero no hablarlo también duele, porque deja a la pareja en un terreno de adivinanzas que desgasta el deseo.
La buena noticia: hay formas suaves, respetuosas y nada invasivas de descubrir lo que excita a tu pareja sin obligarla a conversar de un tema que le supera… aún ❤️🩹.
Muchas veces, cuando mi pareja no quiere hablar de sexo, observo que sí expresa deseo en otros lenguajes:
✨ Te busca para abrazarse.
✨ Se activa con bromas sensuales.
✨ Responde al contacto aunque evita la charla.
✨ Su energía cambia cuando hay intimidad.
El silencio no significa desinterés.
Muchas veces significa timidez, vergüenza o miedo a fallar.
Ir con preguntas grandes puede generar más tensión.
Mejor algo así:
Son preguntas cortas, situadas en el momento, que no exigen conversación profunda
Cuando mi pareja no quiere hablar de sexo, los juegos eróticos son magia:
El juego quita vergüenza.
El juego relaja.
El juego da permiso.
El cuerpo habla:
Cuando las palabras no salen, las sensaciones sí.
La conversación sexual no nace en el estrés; nace en la calma.
Prueba con:
La apertura llega cuando hay seguridad emocional.
Cuando mi pareja no quiere hablar de sexo, siempre explico que la conversación no es el inicio, es el resultado.
Puedes decir:
“Quiero asegurarme de darte lo que te gusta.
No tienes que contarlo todo, solo avísame cuando algo te haga sentir bien.”
Suave. Sin presión. Sin prisas.
Si sientes que tu pareja no quiere hablar de sexo, no estás sol@.
El silencio sexual es más común de lo que piensas.
Pero con paciencia, juegos, observación y seguridad emocional, puedes descubrir lo que le gusta sin obligarle a hablar de algo que le da miedo.
Y cuando se sienta listx…
hablará más de lo que imaginas 💫.