El sploshing es una práctica erótica donde el cuerpo se convierte en lienzo y la comida en textura, aroma y temperatura. Suena juguetón, atrevido y un poco caótico… y lo es. Pero también puede ser una forma preciosa de reconectar con el cuerpo y con la intimidad desde el juego. En esta guía te cuento cómo practicar sploshing con seguridad, qué alimentos usar y cómo disfrutarlo sin riesgos. 💦🍓
Porque el cuerpo responde a estímulos que a veces olvidamos: lo húmedo, lo frío, lo espeso, lo dulce, lo pegajoso…
La regla básica de cómo practicar el sploshing con seguridad es evitar irritaciones.
Los mejores alimentos son:
Evita cítricos, picantes, alcohol, comida muy caliente.
Antes de jugar, hablad:
✔ qué zonas sí
✔ qué zonas no
✔ qué texturas os apetecen
✔ cómo avisar si algo molesta
Usa toallas o sábanas viejas, prepara agua tibia y evita introducir comida en vagina o ano.
Empieza por:
Explora despacio: “¿Así te gusta?” 😏
La clave de cómo practicar el sploshing con seguridad es:
ir lento, respetar límites y parar ante cualquier molestia.
El sploshing necesita diálogo previo. Si no sabes por dónde empezar, el juego Descúbreme te guía con preguntas y retos eróticos listos para romper el hielo. Perfecto para desbloquear la erótica sin complicarte.